Hanoi está recabando opiniones sobre el borrador para resolver las infracciones urbanísticas en 12 proyectos relacionados con Lê Thanh Thản, con un total de 24 943 viviendas, lo que supera en 18 184 unidades lo previsto en el plan urbanístico, según la información publicada. El reto no solo consiste en resolver las infracciones, sino también en minimizar las molestias para los residentes. Dado que miles de familias ya viven allí de forma estable, la solución no puede limitarse a considerar los bloques de hormigón, sino que debe tener en cuenta la seguridad y los derechos de los ciudadanos.

El borrador propone dividir las construcciones en tres grupos. El grupo 1 podrá mantenerse tal y como está si cumple los requisitos estructurales, de protección contra incendios e infraestructuras, y deberá restablecer la función original de las superficies utilizadas para fines distintos a los previstos. El grupo 2 podrá mantenerse de forma condicional tras subsanar los problemas técnicos y de infraestructura. El grupo 3 deberá ser demolido o, si no es posible su demolición, se estudiará la posibilidad de cambiar su uso, al tiempo que se evacuará a todos los residentes y se trasladarán todos los bienes. A primera vista, parecen tres opciones claras, pero su aplicación en la práctica exigirá una evaluación minuciosa de cada obra.
Según el borrador, se trata de una medida para subsanar las consecuencias, no para legalizar las infracciones. La lista concreta solo se decidirá tras la revisión y evaluación por parte de los organismos especializados. Los proyectos se encuentran en el área urbana de Kim Văn – Kim Lũ y en la zona de Linh Đàm. Mientras tanto, el señor Lê Thanh Thản sigue siendo procesado por el delito de estafa a los clientes, según la información recogida en el escrito de acusación. El mayor reto en estos momentos es cómo actuar de acuerdo con la ley, garantizar la seguridad y evitar que los residentes se vean afectados por las consecuencias de unas irregularidades sobre las que no han tenido voz ni voto.










